Saltar al contenido

Robar lo tuyo

¿Te ha pasado que de pronto en tu vida llegan recuerdos o personas que te quieren reclamar errores del pasado? Te acusan de que no eres digno de vivir así o hacer ciertas cosas porque según ellos aún tienen derecho sobre ti. La verdad es que todos pasamos por esto, en diferentes modos o sentidos pero tenemos alguien que nos trata de robar aquello que Dios ganó por nosotros al redimir nuestras vidas, al restaurarnos, al darnos un nuevo comienzo.

Somos dueño de nuestro presente, es lo único real hoy; el pasado aunque tratemos de arreglarlo no podemos y el futuro sólo podemos dejarlo en las manos de Dios, lo único que podemos hacer ahora es pelear las batallas que se nos presentan y rogar a Dios que nuestro futuro sea mejor. Pero nadie puede venir a robarte lo que Dios ya te lo regaló.

Jueces 11:23 Así que, lo que Jehová Dios de Israel desposeyó al amorreo delante de su pueblo Israel, ¿pretendes tú apoderarte de él?

Dios nos ha provisto de muchas cosas en nuestra vida de las que el enemigo, Satanás, quiere apoderarse, intenta robarte las cosas que perdió cuando Cristo vino a tu vida, como gozo, la paz, el deseo de vivir y de ser feliz. Roba la pureza de tu mente poniendo pensamientos que sólo te hacen pecar y lo peor de todo es que muchas veces cedemos espacio para que lo haga.

Debes ser como Jefté y decirle a tu enemigo: ¿pretendes apoderarte de lo que Dios ya te quitó? No dejes que el diablo vuelva a robarte lo que te pertenece, no es fácil pero es necesario, en ciertos momentos de la vida si piensas crecer y continuar en tu camino con Dios vas a tener que enfrentar a tus adversarios y decirles que ya no tienen derecho sobre ti porque ahora eres de Cristo.

¿Tienes algo que te amenaza? Toma valor para declararle que ya no eres quien piensa, eres nuevo en Cristo.

Publicado enBlog