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¿Por qué pecamos?

Hoy me desperté con una frase de mi papá en mi cabeza, la dijo tantas veces que ya podíamos intuir cuándo la volvería a decir, pero sobre todo sabíamos que se venía la frase en medio de un regaño o como conclusión de algo malo que habíamos hecho y era: “la ocasión hace al ladrón”.

¿Por qué pecamos?, para mí básicamente porque no tenemos nada mejor que hacer, y la verdad es que si lo piensas bien; si estuvieras ocupado en otras cosas, con tu cuerpo en actividad y tu mente inmersa en cosas productivas no estarás tan expuesto a pecar.

Solemos culpar al Diablo de que nos empuja a pecar pero en realidad muchas veces pecamos sin su ayuda, lo hacemos porque nuestra naturaleza nos impulsa a hacerlo y nuestra carne se ve seducida por nuestros pensamientos. Por eso dice la Biblia lo siguiente:

Santiago 1:13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;
1:14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
1:15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

He hablado con muchos jóvenes que tienen lucha con la masturbación, pornografía y malos pensamientos y todos coinciden que cometen pecados cuando están solos, sin hacer nada y sin nadie en la casa. Aquí cabe otra frase que usaba mi viejo: “mente vacía, cajonero de Satanás”. Cuando tu mente está divagando, deambulando por los corredores sin nada que hacer posiblemente vas a pecar, pero es simplemente porque no tienes nada mejor que hacer y terminas haciendo lo que tus impulsos, deseos y lo que tu cuerpo te pide.

Has un recuento de cómo pecaste en estos días y fuera del enojo que te pudo haber producido una persona en el tráfico, cuanta cuántas veces pecaste y que hacías en ese momento y con quién estabas, verás que el mayor porcentaje se debe a que no tenías nada que hacer, estabas solo y sin nada en tu mente. Por muchos años trabajé con adolescentes y con niños y hay algo que aprendí y al igual que mi papá lo instauré como mi frase célebre: “Si tú no les das trabajo, ellos te dan trabajo”. Si no das ocupación o una actividad a tu mente y cuerpo, después vas a tener que lidiar con las consecuencias del pecado y el remordimiento. Te desafío a que hoy no pases tiempo en balde, que te ocupes en cosas que te ayuden a crecer y desarrollarte como persona y más aún como cristiano. Pablo dijo a Timoteo:

1Timoteo 4:13 Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.

1Timoteo 4:15 Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.
4:16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello…

No malgaste tus horas en el pecado o en la vagancia, dale sentido a tu día, dale valor a tu cuerpo y úsalo para la gloria de Dios.

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