El desafío de subir al ring

¡Y comienza la pelea! Cada contrincante está en su esquina y esto ¡va a comenzar!

No soy un hombre de boxeo, pero tengo un amigo, Martín, que sí lo es y creo que podemos aprender mucho de esta disciplina deportiva, porque él me las enseñó.

Me gustaría que pensemos un momento en algo que normalmente no le pondrías atención.

Tienes 3 escalones para subir al cuadrilátero, tres escalones que son decisivos, porque una vez que los subes, estás en la pelea.

Son pasos simples, pero difíciles de dar. Son pasos sencillos pero decisivos. Pasos que cambiarán el futuro de tu vida. De cómo te ven las personas y cómo te ves a ti mismo.

Primer escalón: Autocontemplación: ¿cómo te ves? La forma en que te ves determinará tu ejercicio en el ring. Debes entrar con un vencedor, como un hombre peligroso, que se va a devorar el mundo. Si entras con miedo, como un perdedor, eso es lo que te va a ocurrir.

Segundo escalón: Exposición: ¿cómo te ven? El concepto que tienen las personas de ti y de alguna forma te afecta porque es un miedo que debemos superar, debemos enfrentar a las críticas, a los prejuicios y a las falsas acusaciones.

Tercer escalón: Aceptación de la realidad: ¿qué va a pasar? Si no eres consciente de la realidad esto se jugará en contra, todo luchador entra al ring con la idea clara de que le van a golpear, todos vamos a enfrentar una lucha y nos van a pegar donde más nos duele, y el que entra a emprender pensando que nunca le va a pasar nada malo, seguro se llevará sorpresas.

Si superas estos tres escalones estás listo para entrar en la gran pelea de tu vida, emprender no es una cuestión de suerte, tiene que ver con decisión, decisiones basadas en conocer estás tres realidades.

Si estás aquí frente al ring es porque eres un luchador, eres alguien que quiere enfrentar sus miedo, alguien que quiere ir por más que quiere triunfar, que está dispuesto a tomar los pasos decisivos de su vida.

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Argentino, nacido el 01 de agosto del '77, obvio! 1977. Casado con Esther Logacho. Padre de Ariel David, nuestro pequeño León de Dios y de Lucas Nicolás el que Resplandece. Ambos son nuestro mayor tesoro. Trabajo como misionero en Quito Ecuador desde el año 1999 y en 2006 fundé Comisión Juvenil, una misión evangélica que tiene el sueño de entrenar a jóvenes en diferentes áreas de ministerio en la iglesia local para fundar nuevas iglesias. Amamos a Dios profundamente y nos dedicamos a Él por completo. Comparte sus reflexiones en su blog personal www.notansimple.com desde 2011. Hoy trabaja en LA BIBLIA DICE y Vamos Juntos coordinando eventos y contenidos de estudios, devocionales y recursos bíblicos digitales.