Yo también lo uso

By 18 junio, 2016Blog

Dicen que es el argenitito que todos llevamos dentro, que si los argentinos nos queremos suicidar nos subimos a él y nos lanzamos, pero como buenos argentinos estamos orgullosos de nuestra humildad. No vamos a hablar de la humildad, sino del orgullo. Es una herramienta de defensa para algunos, para otros una táctica para conseguir cosas, para otros el valor que los impulsa a alcanzar sus metas. Es como un mal con 4 caras, con disfraces oportunos para la ocasión, que usamos según la necesidad y el momento, pero que todos lo usamos. Nadie está libre de él, desde los gobernantes hasta el mendigo de la calle.

“Nuestro carácter nos hace meternos en problemas, pero es nuestro orgullo el que nos mantiene en ellos.” – Esopo – Fabulista griego.

“Si eres orgulloso conviene que ames la soledad; los orgullosos siempre se quedan solos.” – Amado Nervo – Poeta, novelista y ensayista mexicano.

“Mucho más que los intereses es el orgullo quien nos divide.”- Auguste Comte – Filósofo francés.

“Lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas.”- Oscar Wilde – Dramaturgo y novelista irlandés.

Debemos diferenciar entre varios tipos de orgullos:

  1. Orgullo nocivo.
  2. Orgullo positivo.
  3. Pseudorgullo.
  4. Pseudohumildad

El orgullo es la satisfacción personal por alguna cualidad nuestra o algo relacionado con nosotros. Cuando esta satisfacción es excesiva y comienza a menospreciar a los demás es cuando pasa a ser una cualidad negativa. El orgullo está muy ligado con el ego y, en su justa medida, nos impulsa hacia la realización de acciones en las cuales, el esfuerzo motivado y la creatividad, hacen posible, verdaderas hazañas, expresando un regocijo feliz y un comportamiento social de ayuda altruista. Entonces nuestro orgullo ha servido para afianzar nuestra confianza imprimir fuerza de ahincó y tenacidad, elevando nuestra autoestima.

Pero mira lo que dice Dios sobre el orgullo:

Levíticos 26:19  Y quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce.

Orgullo nocivo: Cuando el orgullo excede nuestra consciencia se convierte en nuestro tirano, creando una ceguera que nos lastima severamente a nivel físico, psicológico y espiritual.

Conductas que definen un orgullo nocivo para la vida:

  • Si vives pendiente de las apariencias y necesitas estar en primera fila, porque supones que perteneces a una clase superior.
  • Si crees que tienes preferencia sobre todos.
  • Si crees que nunca te equivocas y los demás sí.
  • Si te has estancado en una posición y no admites otras opiniones ya que lo tuyo es lo perfecto.
  • Si eres tú el que habla siempre, minimizando la opinión de los demás.
  • Si te crees imprescindible y todo lo que posees es mejor que lo de los demás.
  • Si no aceptas sugerencias para mejorar algo, sólo porque no se te ocurrió a ti.
  • Si te aferras a una postura defendiéndola sin límites y sin aceptar un margen de error o corrección, sin reconocer el fracaso.
  • Si haces cosas contrarias a las que te dictan tus sentimientos aun dañando y dañándote.

Soberbia y orgullo, son propiamente sinónimos, al igual que: altivez, arrogancia, vanidad, etc.
Lo contrario sería: humildad, modestia, sencillez, etc.

El orgullo es disimulable, e incluso apreciado, cuando surge de causas nobles o virtudes, mientras que a la soberbia se la concreta con el deseo de ser preferido antes que a otros, basándose en la satisfacción de la propia vanidad, del Yo o ego. Por ejemplo, una persona orgullosa o soberbia jamás se “rebajaría” a pedir perdón o ayuda.

Narcisismo es una alusión al mito de Narciso, amor a la imagen de sí mismo. Amor que dirige el sujeto a sí mismo tomado como objeto, sobrestima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración y afirmación.

El orgullo positivo: ¿Podemos pensar que hay algo positivo en el orgullo?, si vemos como el valor que tenemos para no dejarnos llevar por las circunstancias y los problemas, sí. Pero el orgullo es el sentimiento de satisfacción por los logros alcanzados, podemos estar orgullosos de nuestros padres, hijos, de la iglesia, de los amigos.

Pseudoorgullo: El orgullo es una emoción basada en logros con sustento real, aunque también existe un “pseudoorgullo” fruto de un incremento de las fuerzas narcisistas que hacen que una persona se crea más de lo que es. Cuando una persona cree que es más que los demás, pero por razones irreales, es una forma de no mostrar sus debilidades, de hacerse grande para cubrir sus fallas. No tiene nada de qué estar orgulloso y se vuelve un soberbio para no permitir que otros vean sus defectos.

Romanos 12:3  Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Pseudohumildad: Este es el orgullo característico de la mayoría de los cristianos. Querer mostrar que no necesita nada por humildad. No quiere recibir reconocimiento, ofrenda o ayudas, quiere que le vean como que están en angustias por la mano de Dios y sólo piden oración. Es como el que ayuna pero no se lava la cara, para que todos vean en la pena por la que pasa.

Este tipo de orgullo cierra la puerta a la provisión de Dios, a la bendición que otros hermanos podrían recibir por ayudarle, es un sentimiento mentiroso de querer aparentar fortaleza cuando no lo hay o bajeza cuando tampoco existe, quieren mostrar pena y lastima, debilidad y pobreza cuando tienen todo a su disposición para gozar de la gracia de Dios. También se manifiesta en el sentido de que la persona hace cosas y espera reconocimiento, dice que no espera pagas pero lo hace con la intensión de que lo vean obrar.

Ejemplos de orgullo: la vida de Saúl, Gedeón, Amán.

¿Qué hacer con el orgullo? Confesarlo como pecado, no podemos vivir con él a nuestra cuesta, nos devastará, hará que perdamos amigos, bienes y fuerza. Por el orgullo vamos a continuar en una dirección sin retorno por no pedir ayuda, por creer que sabemos más que Dios.

Proverbios 21:4  Altivez de ojos, y orgullo de corazón,
 Y pensamiento de impíos, son pecado.

Proverbios 6:16  Seis cosas aborrece Jehová,
 Y aun siete abomina su alma:
6:17  Los ojos altivos, la lengua mentirosa,
 Las manos derramadoras de sangre inocente,

2Timoteo 3:1  También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.
2  Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,
3  sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,
4  traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,
5  que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

Dios aborrece la soberbia y el orgullo, se mantiene lejos de aquellos que viven de esta manera, la única forma de combatirla es viviendo como su Hijo Jesucristo, en humildad.

Author nel

Argentino, nacido el 01 de agosto del '77, obvio! 1977. Casado con Esther Logacho. Padre de Ariel David, nuestro pequeño León de Dios y de Lucas Nicolás el que Resplandece. Ambos son nuestro mayor tesoro. Trabajo como misionero en Quito Ecuador desde el año 1999 y en 2006 fundé Comisión Juvenil, una misión evangélica que tiene el sueño de entrenar a jóvenes en diferentes áreas de ministerio en la iglesia local para fundar nuevas iglesias. Amamos a Dios profundamente y nos dedicamos a Él por completo. Comparte sus reflexiones en su blog personal www.notansimple.com desde 2011. Hoy trabaja en LA BIBLIA DICE y Vamos Juntos coordinando eventos y contenidos de estudios, devocionales y recursos bíblicos digitales.

More posts by nel

Leave a Reply