Bendito descanso

By 22 diciembre, 2016Blog

El descanso no es un privilegio sino una necesidad y una obligación. Aunque haya miles de motivos para no parar en el trabajo hay un mandamiento que me dice que debo descansar. Muchos podrían pensar que como es uno de los diez mandamientos no se aplica al creyente porque estamos en la gracia y no la ley, pero el cumplimiento de la ley no es para salvación, pero eso no invalida la ley ni le quita el valor por el cual fue dada. Justamente, Dios conociendo la mente y el corazón del hombre, estableció leyes para que hagan lo bueno, como el descanso, el respeto, las ofrendas, el cuidado de los demás. Porque si no les era impuesto no lo harían.

En cuanto al descanso no sólo existen leyes sino también principios y ejemplos. Dios es el más claro ejemplo; trabajó por 6 días y al séptimo descansó. Pero antes de ver la importancia del descanso debemos entender por qué y para qué y a quién le fue dado.

Eclesiastes 5:12  Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.

Qué es el descanso:

a- El descanso es el cese del trabajo para recobrar fuerzas.
b- El descanso es posterior al trabajo.
c- El descanso es necesario por cuestión de salud.
d- El descanso es una cuestión de disciplina.
e- El descanso es para mi desarrollo en el área emocional y espiritual.
f-  El descanso es un ejercicio de fe.

Diferenciemos entre el descanso y la haraganería:

a- El haragán no quiere trabajar.
b- El haragán duerme todo el día.
c- El haragán malgasta los bienes, no produce.
d- El haragán siempre tiene una excusa para todo, miente.
e- El haragán mal administra su tiempo.
f-  El haragán empobrece. 

4 aspectos del descanso

1- Dios descansó y ordenó el descanso.
2- Descanso reflejo de sujeción.
3- Descanso reflejo de dependencia y confianza.
4- No descansar reflejo de ambición, de falta de fe, de negligencia.

Estos aspectos en cuanto al descanso son importantes porque pueden ayudarnos a dar orden en nuestra vida. Dará también fortaleza en diferentes áreas y mejorará mis relaciones interpersonales y sobre todo mi relación con Dios.

Dios descansó y ordenó el descanso

En el libro de Génesis nos habla acerca del trabajo que Dios hizo y del descanso. Dios tiene todo el poder del mundo, no tiene tiempo ni está sujeto a las leyes físicas como nosotros para sentir cansancio o estrés, pero descansó. El descanso está relacionado con muchos aspectos no solamente físico. Ayuda a apreciar y valorar el esfuerzo del trabajo, da una perspectiva del avance y progreso de la obra, de la calidad de ella. Dios se tomó un tiempo para ver lo que hizo y dejó de trabajar para deleitarse en su obra.

Génesis 2:1  Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.
2  Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.
3  Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Dios santificó el día en que descansó, lo separó y dedicó para el descanso. Años después, con la ley mosaica, Dios lo establece como una ordenanza: “guardar el día de reposo”. El hombre estaba tan acostumbrado a trabajar sin parar, ya sea por la esclavitud o por sus propias ambiciones, que no tomaba un tiempo para ser libre y disfrutar de lo que Dios había creado para el hombre, así que Dios los obligó a descansar y tuvo que poner hasta una pena capital para el que no obedecía. ¿Merecía morir un hombre por no descansar?. No, pero sí por desobedecer a Dios. El problema aquí es que no tomamos en serio los mandatos de Dios, algunos dicen: “Dios conoce mis necesidades, no creo que se enoje”,  “Dios me proveyó de un trabajo”, “mi prioridad y deber ante Dios es traer la comida en casa” y podemos poner miles de razones más, pero todas estas están justificando mi desobediencia a Dios.

Descanso reflejo de sujeción a Dios

Si Dios estableció un mandato donde dice que debo descansar, tomar un día de descanso es una forma de sujetarme a Él. Dios hizo tanto el trabajo como el descanso y ordena a los hombres a que tomen las dos cosas. A Adán, le dio trabajo, es Dios quien provee de él, pero al mismo tiempo demanda que descansemos para que podamos cumplir con nuestro trabajo. Dios dice que: el que no trabaje que no coma, que para disfrutar de los frutos el labrador debe trabajar primero, pero que después del trabajo el hombre debe descansar. De otra manera no podrá recuperar fuerzas para seguir con el trabajo que Él le dio y cumplirlo con eficiencia.

La falta de sueño afecta muy seriamente a la parte ‘emocional’ del cerebro y nos hace más propensos a las depresiones y a las enfermedades mentales. Según un reciente estudio del neurólogo Matthew Walker, publicado en el último número de ‘Current Biology’, dormir menos horas de las necesarias (de siete a ocho diarias) altera la capacidad de respuesta del lóbulo prefontal, la parte del cerebro que regula las emociones, y conduce a comportamientos ‘irracionales y primarios’. Walker asegura haber encontrado una nueva y poderosa razón para dormir: “El sueño restaura los circuitos emocionales, y haciendo esto nos prepara para los retos y las interacciones sociales del día siguiente. La falta de sueño, por el contrario, rompe los mecanismos que nos protegen de las enfermedades mentales”.

El neurólogo afirma que su estudio ha probado que puede existir una conexión en la creciente falta de sueño entre la población y el aumento de las enfermedades mentales. “La cuestión de fondo es que el sueño no es lujo, sino una necesidad biológica para mantenernos emocionalmente sanos”. Diversas investigaciones habían demostrado hasta ahora que la falta de sueño disminuye nuestra capacidad inmunológica, afecta al metabolismo y afecta gravemente a las capacidades de aprendizaje, de la atención a la memoria. El nuevo estudio pone por fin sobre el tapete la vertiente emocional, relegada hasta ahora a segundo plano.

Mary Carskadon, una psiquiatra de la Universidad de Brown que lleva tiempo estudiando la endémica falta de sueño entre los niños y adolescentes norteamericanos, apunta que puede haber una estrecha relación entre el aumento de las depresiones y el comportamiento errático de la adolescencia y las insuficientes horas de descanso. “Lo que aún no sabemos”, admite, “es si este problema tiene una incidencia directa en enfermedades mentales más graves como el desorden bipolar”.

Efectos sobre el cerebro

La privación de sueño puede afectar adversamente la función cerebral. Un estudio realizado en el 2000 usó tecnología de imagen por resonancia magnética funcional para monitorear la actividad en el cerebro de un grupo de sujetos privados de sueño que desempeñaban tareas sencillas de aprendizaje verbal. Algunas regiones de la corteza prefrontal del cerebro presentaban un mayor nivel de actividad en sujetos más somnolientos. Según la tarea, el cerebro intentaba compensar por efectos adversos causados por falta de sueño. El lóbulo temporal, el cual es la región implicada en procesamiento de lenguaje, estaba activado durante el aprendizaje verbal en los sujetos que sí habían descansado, pero no en los sujetos que no habían dormido. El lóbulo parietal, el cual no se activa durante ejercicios verbales en los que descansaron, era más activo en quienes no habían dormido. Mientras que el desempeño memorístico fue menos eficiente con la privación de sueño, se observó que había una asociación entre una mayor actividad en la región parietal y un mejor nivel de memoria.

En 2001, un estudio del Instituto Médico de Chicago sugirió que la privación de sueño puede vincularse con enfermedades más graves, como por ejemplo las cardiopatías y trastornos mentales como la psicosis y el trastorno bipolar. Estudios con animales sugieren que la privación de sueño genera un incremento de hormonas del estrés, lo cual puede reducir la producción de células nuevas en cerebros adultos.

Efectos sobre el crecimiento

En 1999, un estudio encontró que la privación de sueño generó una reducción en la secreción de cortisol al día siguiente. Se encontró que la privación aumentaba la actividad sobre el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (el cual controla las reacciones ante el estrés y regula la digestión, el funcionamiento del sistema inmune, el estado de ánimo o la sexualidad), y suprimía la hormona somatotropina (llamada también hormona del crecimiento). Los resultados apoyaron estudios previos, los cuales observaron insuficiencia adrenal en casos de hipersomnioidiopático.

Efectos sobre el proceso de sanación

Un estudio conducido en 2005 mostró que un grupo de ratas privadas de sueño durante cinco días no tuvo un efecto significativo sobre su capacidad de sanar heridas, en comparación con un grupo de ratas que no dejaron de dormir.

Niveles de alerta y atención

Como consecuencia de la falta de sueño crónica y la poca calidad del descanso el nivel de atención y alerta de los estudiantes decayó, por lo que un 64% se consideró afectado por una somnolencia excesiva a lo largo de la jornada. Esto provocó que los adolescentes se quedasen dormidos mientras realizaban actividades como ver televisión u oír música, leyendo o estudiando o durante los desplazamientos.

A pesar de que 135 de los 339 encuestados declararon haber notado sueño mientras conducían, el 81% de estos reconoció haber continuado al volante a pesar de ello y haber combatido el atontamiento con medidas como encender la radio, abrir la ventana, cantar o moverse, en lugar de detener el vehículo y dormir entre 10 y 15 minutos, tal y como recomiendan los autores del estudio.

Dios no estableció el descanso por un capricho ni porque quiere que nos empobrezcamos, sino porque Él nos cuida y sabe lo que necesitamos, no descansar es una falta contra su sabiduría y falta de sujeción a su mandato.

Descanso reflejo de dependencia y confianza.

El pueblo de Israel debía tomar un día de reposo ordenado por Dios, pero en el desierto donde no podían trabajar ni conseguir alimentos, debían descansar en Dios. Cada día debían recoger el maná, pero el sexto día debían recoger por dos días y el séptimo no hacer nada. Esto mostraba la fe y dependencia en Dios. Si ellos creían y obedecían disfrutaban de lo que Dios les había preparado, si no lo hacían sufrían las consecuencias de su incredulidad.

Éxodo 16:16  Esto es lo que Jehová ha mandado: Recoged de él cada uno según lo que pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al número de vuestras personas, tomaréis cada uno para los que están en su tienda.
17  Y los hijos de Israel lo hicieron así; y recogieron unos más, otros menos;
18  y lo medían por gomer, y no sobró al que había recogido mucho, ni faltó al que había recogido poco;(B) cada uno recogió conforme a lo que había de comer.
19  Y les dijo Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana.
20  Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y hedió; y se enojó contra ellos Moisés.
21  Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía.
22  En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los príncipes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés.
23  Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo día de reposo,[a] el reposo consagrado a Jehová;(C) lo que habéis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana.
24  Y ellos lo guardaron hasta la mañana, según lo que Moisés había mandado, y no se agusanó, ni hedió.
25  Y dijo Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo[b] para Jehová; hoy no hallaréis en el campo.
26  Seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es día de reposo;[c] en él no se hallará.
27  Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a recoger, y no hallaron.
28  Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes?
29  Mirad que Jehová os dio el día de reposo,[d]y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él en el séptimo día.
30  Así el pueblo reposó el séptimo día. 

La respuesta de muchos es la necesidad económica o las deudas por cubrir. Pero descansar no sólo es el ejercicio de estar sin trabajo sino de confiar en que Dios va a proveer para todas mis necesidades. Dios puede ocuparse de mis asuntos si yo me ocupo de los suyos. Las personas que no descansan por lo general no tienen tiempo para invertir en otras personas, en la iglesia o en el ministerio. Buscan saciar sus necesidades pero nunca salen de ellas y tienden a estar en una situación de ahogo porque no pueden salir de las deudas. A más trabajo más compromisos y más gastos, más deudas y eso exige más trabajo. Si Dios me ordena hacer algo, también se encargará de que yo encuentre satisfacción en hacerlo y paz.

Esto me lleva a que el no descansar es una cuestión de indisciplina. Porque el desorden en aspectos administrativos o eficiencia en el trabajo, crea la necesidad de aumentar las horas y días de trabajo. Si dedico las horas necesarias a descansar, distraer mi mente y dormir, podré tener una visión más clara, objetiva y nuevas fuerzas para desarrollar y ejecutar con eficiencia mi trabajo.

“No descansar reflejo de ambición, de falta de fe, de negligencia”.

Aunque suene duro es la verdad. Una persona que no deja de trabajar está sujeta a una de estas tres razones o todas ellas:

Ambición: querer tener más, querer guardar y acumular. El rico insensato quiso construir más graneros y Dios le dijo: “necio, hoy vienen por tu alma”. Aunque nos cueste reconocer, la ambición a veces se disfraza de buenos proyectos. Proyectos para el beneficio de la familia o mi futuro, pero esto no debe ser a costa del descanso que Dios quiere que yo tenga. Es no conformarse con lo que Dios me provee y salir a buscar en mis fuerzas y no en la dependencia de Dios.

Falta de fe: una persona que no puede confiar en que Dios se ocupará de sus necesidades, busca satisfacerlas por sus propios medios. Por lo general no cumple lo que Dios le pide y hace lo que ella piensa y no lo que Dios quiere. Esto es un pecado, la desobediencia por la duda. La presión y los compromisos hacen que deje de descansar en Dios y comience a obrar la carne. No cree que Dios puede ser su proveedor.

Negligencia: la indisciplina lleva a que una persona tenga problemas económicos o compromiso con personas que a la larga dañan las relaciones familiares y con otros. No toman cuidado de su salud, de su tiempo con la familia, la iglesia y el servicio a Dios. Se cargan con tantas actividades que no les sobra tiempo para nada. Son negligentes en su tiempo de descanso, porque en vez de dormir y recobrar fuerzas invierten ese tiempo en actividades recreativas que los desgastan y no rinden después con su trabajo y estudios. Tomar un tiempo de descanso es para descansar y no para estar hasta altas horas de la noche viendo televisión o en internet. Esto muestra un desorden general en su conducta y vida. El descanso es una disciplina, debo exigirme horarios de sueño y horarios para recrearme. De lo contrario nunca podré descansar. También es negligencia a la Palabra de Dios, no prestarle atención a lo que Él me dice.

Una buena siesta de 25 minutos, un tiempo de juego con amigos o los hijos, una tarde de paseo con la familia o una noche de esparcimiento con la esposa, son más que necesarios. Invertir un día en las cosas del Señor, dar un tiempo para meditar y orar, estudiar su Palabra, agradecer por la vida que nos da, el trabajo que tenemos todo esto se puede hacer si nos detenemos un momento para descansar, de lo contrario todo pasa tan rápido que no nos daremos cuenta lo que estamos perdiendo.

El pueblo de Israel sufrió 70 años de cautiverio, por no haber guardado el año de reposo que el Señor les ordenó:

2Crónicas 36:20  Los que escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia, y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas;
21  para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos.

No sujetarse a lo que Dios dice puede traer consecuencias tristes para cada uno de nosotros. Es mejor tomar cuidado.

Author nel

Argentino, nacido el 01 de agosto del '77, obvio! 1977. Casado con Esther Logacho. Padre de Ariel David, nuestro pequeño León de Dios y de Lucas Nicolás el que Resplandece. Ambos son nuestro mayor tesoro. Trabajo como misionero en Quito Ecuador desde el año 1999 y en 2006 fundé Comisión Juvenil, una misión evangélica que tiene el sueño de entrenar a jóvenes en diferentes áreas de ministerio en la iglesia local para fundar nuevas iglesias. Amamos a Dios profundamente y nos dedicamos a Él por completo. Comparte sus reflexiones en su blog personal www.notansimple.com desde 2011. Hoy trabaja en LA BIBLIA DICE y Vamos Juntos coordinando eventos y contenidos de estudios, devocionales y recursos bíblicos digitales.

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